LAS PROFESIONES INMOBILIARIAS.
UN CÍRCULO ABIERTO.
Las empresas y los particulares movilizan una gran cantidad de recursos en sus inmuebles. Es obvio decir que los inmuebles son, para la mayoría de las empresas, uno de los soportes físicos más importantes de su actividad y también es obvio decir que, para el particular, la vivienda sigue siendo insustituible. En la producción, gestión y explotación de estos inmuebles trabajamos un gran número de especialistas. Sin pretender ser exhaustivo, podría citar: abogados, administradores, agentes inmobiliarios, analistas de inversiones, arquitectos, constructores, financieros, gestores inmobiliarios, inversores, projects managers, promotores, tasadores, técnicos. A estos profesionales cabría añadir, entre otros, a los empleados públicos dedicados a la planificación y al control urbanístico y a los profesionales dedicados al equipamiento de los edificios, entre otros.
La actividad inmobiliaria es uno de los sectores preferidos por los poderes públicos. La administración interviene en la fiscalidad, la financiación, el consumo, el medio ambiente, el urbanismo, los reglamentos técnicos, etc. Cada día la actividad inmobiliaria es más compleja, cada vez está más regulada y no la podemos realizar sin la intervención de las administraciones públicas. No hay operación inmobiliaria, por simple que parezca, que no esté sometida a algún tipo de licencia administrativa, o que no esté sujeta a algún tipo de declaración, impuesto o registro. Las responsabilidades de los que intervienen crecen continuamente. Tanto los promotores como los vendedores y los técnicos están sometidos a un régimen de responsabilidades creciente. El conjunto formado por la complejidad, la intervención administrativa y el compromiso requiere una respuesta desde la profesionalidad y la especialización.
Todo cambia a tal velocidad que las soluciones de ayer ya no son válidas para mañana. Los proyectos en los que trabajamos deben dar respuesta a los problemas que vienen. El reto del cambio continuo consiste en hacer lo que aún no se sabe, en innovar. La resolución a los problemas de los nuevos proyectos la tenemos que buscar entre todos. Quedan exceptuados de este principio los genios creadores entre los que no creemos encontrarnos. Para no perder la visión de conjunto, los profesionales y especialistas tenemos que buscar las respuestas en el intercambio de experiencias y de ideas.
El Círculo Inmobiliario es el foro de intercambio elegido por un grupo de profesionales que funciona desde hace más de diez años y nos sirve para pulsar el cambio, para saber lo que hacen nuestros compañeros y para conocer los proyectos de los protagonistas del sector. La fórmula empleada mediante reuniones mensuales en una comida coloquio, con un invitado de primer nivel del sector, ha demostrado su validez, no solo por su pervivencia, sino también por el interés mostrado por todos los ponentes que quieren seguir participando en sus actividades.
Nuestro Círculo Inmobiliario es un círculo abierto, abierto entre sus miembros y abierto al sector y a la sociedad en donde trabajamos. Algunas de las soluciones a nuestros proyectos vendrán, sin duda, del intercambio de ideas y experiencias dentro del Círculo.
Miguel Gallego Carbonell
Miembro del Círculo